viernes, 13 de abril de 2012

El juicio por los crímenes de la Cacha ya tiene tribunal

 La causa quedó en manos del Tribunal Oral en lo Criminal Nº2 de La Plata. El expediente investiga secuestros, torturas, desapariciones y apropiación de bebés cometidos en 1977 en el centro de detención clandestino que funcionó en Olmos durante la dictadura.
La Cacha, sinónimo del terror

La causa por los crímenes cometidos en La Cacha quedó en manos del Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº2 de La Plata, para ventilar ventilar los hechos ocurridos en 1977 y que involucran a 18 imputados por más de 130 casos de privación ilegítima de la libertad, tormentos y apropiación de hijos de desaparecidos, ocurridos en el centro clandestino de detención que funcionó en Lisandro Olmos.

El expediente, con carátula “Arias Duval, Alejandro Agustín; Di Pasquale, Jorge Héctor; Romero Pavón, Carlos María y otros s/ homicidio, privación ilegal de la libertad, tormentos y sustracción de menores”, fue radicado por el TOCF Nº2, integrado por los jueces Jorge Micheli, Nelson Jarazzo y Alejandro Esmoris.

La causa había sido elevada a fines de marzo por el juez federal Manuel Humberto Blanco, que llevó adelante la investigación tras la acusación presentada por los fiscales Marcelo Molina, Hernán Schapiro y Gerardo Fernández.

Por su parte, los querellantes en la causa dijeron a Diagonales.com que consideran que el tribunal podría delegar el expediente al TOCF Nº1 debido a la conexión entre los hechos, las víctimas y los imputados de esta causa y las del Circuito Camps, el Pozo de Banfield y el Pozo de Quilmes, entre otras, que el tribunal presidido por Carlos Rozanski ya tiene en sus manos.

La Cacha. Por ese centro clandestino que funcionó entre febrero de 1977 y noviembre de 1978 pasaron más de doscientas personas, como Laura Carlotto (hija de la Abuela de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto); Antonio Bettini (padre del embajador en España, Carlos Bettini) y su suegra y Raúl y Jorge Bonafini.

El centro clandestino fue destinado para maternidad clandestina, la detención y desaparición de personas dependía de Inteligencia del Ejército y debe su nombre al personaje infantil La Bruja Cachavacha que tenía una escoba capaz de hacer desaparecer lo que barría.

El campo de concentración funcionó en los galpones de la vieja planta transmisora de Radio Provincia, ubicada junto al Penal de Olmos (Ex Unidad Penitenciaria 8), entre las calles 191, 196, 47 y 52 (vías del ferrocarril Belgrano), para lo que antes fue transferida al Servicio Penitenciario por un decreto firmado por el gobernador bonaerense de la dictadura, general Ibérico Saint Jean, y su ministro de Gobierno Jaime Smart, ambos imputados en la causa.

De acuerdo a las investigaciones de Abuelas de Plaza de Mayo, además de ser un centro de detención, fue también maternidad clandestina para detenidas desaparecidas embarazadas. Por allí pasaron Ana María Rosa Tolosa, Cristina Lucía Marrocco, Olga Noemí Casado, Laura Estela Carlotto, María Elena Isabel Corvalán, Susana Beatriz Pegoraro, Adriana Leonor Tasca, Elisa Elvira Cayul y Graciela Irene Quesada Ayub.

Imputados. Además del ex gobernador de facto y su ministro de Gobierno, en el juicio serán sentados en el banquillo de los acusados el jefe del destacamento 101 de Inteligencia del Ejército, coronel Alejandro Agustín Arias Duval; los capitanes del Ejército Carlos del Señor Hidalgo Garzón; Jorge Héctor Di Pasquale y Gustavo Adolfo Cavicio.

También serán enjuiciados el capitán de Infantería Ricardo Armando Fernández; el Teniente Luis Orlando Perea; Roberto Armando Balmaceda; Emilio Alberto Herrero Anzorena, Carlos María Romero Pavón, Anselmo Pedro Palavezzatti y el marino Juan Carlos Herzberg.

La imputación alcanzó también a personal civil de inteligencia como Raúl Ricardo Espinoza, Claudio Raúl Grande y Rufino Batalla y a los agentes del servicio penitenciario bonaerense Isaac Crespín Miranda y Héctor Raúl Acuña.

Por Pablo Roesler pabloroesler@gmail.com   @pabloroesler

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