sábado, 21 de abril de 2012

La dictadura en las fábricas y el secuestro de un obrero de YPF

La testigo Estela de la Cuadra recordó en el juicio la captura de su hermano sindicalista Roberto José, y abundó en las relaciones entre las empresas de la regíón y la represión. La mujer seguirá declarando sobre otros seis integrantes de su familia desaparecidos durante la dictadura militar.
 
Con el recuerdo del secuestro de su hermano Roberto José, la testigo Estela de la Cuadra introdujo en el juicio por el Circuito Camps la relación entre las empresas de la región, la burocracia sindical y la dictadura militar. En la última audiencia del debate, la mujer comenzó su testimonio en el que relatará el secuestro y desaparición de siete integrantes de su familia, y que quedó suspendido hasta la próxima jornada del juicio.

Estela de la Cuadra comenzó a hablar cerca de las 20 del martes pasado, en el final de la última audiencia del juicio por crímenes de lesa humanidad cometidos en seis centros clandestinos de detención bajo el mando de la Policía Bonaerense en la dictadura en el que se investigan responsabilidades de 26 imputados por hechos cometidos contra 280 víctimas.

Comenzó señalando la tragedia que sufrió su familia, sobre la que testimoniará en el debate: “Tengo familiares desaparecidos. El primero fue mi hermano Roberto Jose de la Cuadra que permanece desaparecido; mi hermana Elena de la Cuadra, que fue secuestrada embarazada y tuvo una hija llamada Ana; mi cuñado Héctor Baratti; mi conconcuñado Juan Raúl Bourg; con mi marido (Gustavo Fraire) fue secuestrado también mi hijo que después me lo devolvieron. Yse robaron mi casa, hasta hoy”.

De todos ellos, Baratti es el único que “apareció”, explicó la testigo: “Fue arrojado al mar en un vuelo de la muerte y fue identificado por Antropología Forense”.

De la Cuadra comenzó la extensa lista de desapariciones recordando el secuestro de su hermano Roberto José, secuestrado la noche del 2 de septiembre de 1976 luego de una reunión sindical que había organizado con un compañero de trabajo en la destilería de YPF y un despedido de la línea 520, una empresa de colectivos local.

“Roberto José ya era casado, tenía un bebe y su propio hogar, hizo una reunión sindical en casa de mis padres y concurren a ella Raúl Bonafini (hijo de la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini), compañero de trabajo en YPF y otro compañero que es Daniel San Pedro”, recordó la mujer el relato que sus padre le hicieron de ese día.

La mujer contó que Roberto “había volanteado ese día o el anterior contra la extensión horaria en YPF, porque eran seis horas de trabajo y con la dictadura vuelven a poner ocho horas y perdieron la insalubridad (…) Volantea en el baño y cuando sale lo ve el delegado del SUPE de su sección”.

“Eso es lo que estaban charlando –siguió De la Cuadra- y se suma además que había habido gente preguntando por él en el barrio. Entonces Raul Bonafini le pregunta: ‘¿Roberto que domicilio tenés en YPF?. Y el le dice: 'este'. Y Raúl le contesta: ‘entonces qué hacemos acá’”.

La reunión fue suspendida, explicó la mujer, pero su hermano se había llevado el auto de su padre y cuando volvió para devolverlo, fue capturado.

“Nosotros vivíamos en 65 esquina 12, en un edificio. Y cuando llega lo secuestran. Pero una hora antes había llegado la patota a casa preguntando por él, y como papá y mamá no le decían nada”, relató.

En ese momento comenzó la búsqueda. Cuado la madre del desaparecido (una de las fundadoras de las Abuelas de Plaza de Mayo, Alicia “Licha” de la Cuadra) salía hacia la casa de su consuegro, el hombre llegó a su casa diciendo que habían sufrido un operativo y que habían secuestrado a Gladis, la esposa de Roberto José. La mujer, explicó De la Cuadra, permaneció 10 días desaparecida y tras ser liberada quedó afectada.

“Roberto José fue visto en comisaría quinta en enero de 1977. La primer noticia que tenemos la manda mi hermana Elenita a través de una compañera de cautiverio que había salido. En el mensaje decía que que el embarazo seguía y que mi hermano y mi marido también estaban ahí. Esto es fue hacia mayo del '77. Miguel Laborde dice, más tarde en su testimonio en el juicio a las juntas, que vio también a Roberto José ahí”.

Empresas y represión. El testimonio de De la Cuadra aportó información sobre el contexto del sindicalismo y la represión sobre los trabajadores fabriles de la región en el primer año de la dictadura, lo que fundamentó con testimonios y documentos de inteligencia de la ex Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (Doppba) a los que accedió cuando fueron desclasificados y entregados en custodia a la Comisión provincial por la Memoria, de 54, entre 4 y 5.

“Cuando yo pido los documentos sobre mis familiares (en la Comisión por la Memoria) y descubro que estaba fichado Roberto y había un documento que venía de Buenos Aires, de la superintendencia de la Policía Federal, donde lo sindican como responsable de las FAP, Fuerzas Armadas Peronistas, y que su casa funcionaría como un lugar de encuentro de distintos militantes, en la que era acompañado por su mujer”, explicó la mujer.

Según detalló, el informe asegura que a la casa de su hermano concurrían activistas y trabajadores, entre los que mencionaban a Daniel San Pedro, como a “un revoltoso de la 520”. Y aclaró: “Estos documentos son de mediados de agosto de 1976 y a Roberto lo secuestran el 2 de septiembre. Hay una comunicación de Dippba que dice que fuerzas de seguridad lo habían detenido a Roberto José”.

“Yo no sabía porqué a mi hermano lo sindicaban como de las FAP –siguió la testigo-. Entonces en el archivo de la Dippba pedí lo que hay de UTA (Unión Tranviaria Automotor). Y ahí entendí: mi hermano fue obrero de la 520 y participó de las manifestaciones del año 1974 y 1975 que en La Plata fueron muy grandes. Y veo en esas manifestaciones una gran participación de activistas de las FAP y de ahí me explico por que lo identificaron como integrante de esa organización, porque de hecho no lo era”, detalló.

La mujer explicó que “relacionado a los archivos y la gente de la 520 (…) que estén o no trabajando en la línea son secuestrados”. Y dijo: “Me encontré con el testimonio de un chofer de micros, Pedro Luis Tagliarini, que lo da en el Juicio por la Verdad y dice que fue secuestrado en la 520 (…) Y cuenta también que él sabía que en el paro del año 1975, (el entonces gobernador) Victorio Calabró había pedido las libretas de trabajo de 13 choferes de la 520. Muchos de los choferes que cuyas libretas de trabajo terminaron en manos de Calabró han desaparecido. Unos asesinados otros liberados, otros en la unidad 9”.

Fue así que De la Cuadra halló el vinculo del secuestro de su hermano con el sindicalismo. “En la Dippba está clara la mecánica que tenían en la destilería YPF de La Plata, la relación de los sindicatos con la administración de la destilería y con el jefe de seguridad de la zona, que era el mayor Basi Galuppi”, disparó.

En esos archivos encontró explicaciones: “A partir de que suponen que va a haber un atentado con el que van a volar la destilería, (en YPF) programan una reunión con el jefe de seguridad de la planta, con el secretario adjunto del SUPE de Ensenada, que era Sicardi, y con el administrador de la planta. Porque Sicardi tenía una lista para proveer una lista de obreros revolucionarios subversivos. Está todo escrito por ellos, es increíble”.

En su relato, también develó que en la Dippba a “un integrante de la Triple A (grupo parapolicial Alianza Anticomunista Argentina) en la seguridad de YPF: Ciro Ahumada estaba en la seguridad de YPF. Él había estado muy cercano a Oscinde”.

La mujer elaboró una lista de trabajadores de la línea 520 y de YPF desaparecidos y destacó el secuestro de Daniel San Pedro, en Mar del Plata en junio de 1978 y de Raúl Bonafini el 6 de diciembre de 1976 en La Plata.
Por Pablo Roesler - pabloroesler@gmail.com

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