martes, 26 de junio de 2012

Timerman denunció la participación de civiles en el secuestro de su padre

El canciller argentino declaró en el juicio por el Circuito Camps y apuntó al ex gobernador Saint Jean y el civil Jaime Smart. Vinculó el secuestro de su padre a la apropiación de Papel Prensa. También declararon su hermano Javier Timerman, el ex detenido Mario Medina y el hijo de desaparecidos, Mario Cugura.

El ministro de Relaciones Exteriores Héctor Timerman declaró en el juicio por el Circuito Camps y denunció la participación de civiles en el secuestro y torturas a su padre, el dueño del diario La Opinión, Jacobo Timerman, y apuntó a dos imputados en el proceso: el ex gobernador bonaerense durante la dictadura, Ibérico Saint Jean, y su ministro de gobierno, el abogado Jaime Smart y presentó cables de la embajada norteamericana con los que remarcó “el poder de decisión sobre la vida y la liberación o sobre la tortura y la muerte” que esas personas tenían sobre su padre. Además, vinculó el hecho “a la apropiación de la empresa Papel Prensa y de la necesidad de secuestrar a Lidia Graiver para concretar esa apropiación”, explicó. En la misma audiencia también el hermano menor del funcionario, Javier Timerman, recordó los hechos que causaron “la destrucción de mi familia”, dijo.

El canciller declaró ante el Tribunal Oral Federal Nº1 de La Plata donde recordó el secuestro y las torturas que sufrió su padre en los centros clandestinos Puesto Vasco y COT1 Martínez, y presentó cables que intercambiaban la embajada de Estados Unidos y el Departamento de Estado norteamericano durante la dictadura, que daban cuenta del rol que cumplieron el gobernador y su gabinete: “Estos cables demuestran el rol que jugó el gobernador Ibérico Saint Jean y su gobierno y el poder de decisión que tenía sobre la vida y la liberación o la tortura y la muerte de Jacobo Timerman”, remarcó el actual canciller argentino.

Timerman recordó el drama familiar causado por el secuestro de su padre el 15 de abril de 1977 en la casa en la que vivía con su esposa y sus tres hijos. Además remarcó que en ese período la familia fue despojada de sus bienes y del diario La Opinión –en el que la dictadura realizó razzias entre los periodistas y desapareció a Enrique Raab y Edgardo Sajón, contó.

El primer reencuentro con su padre fue a los 45 días de haber desaparecido en la alcaidía de la Policía Federal. “A mi padre lo vimos llorando, golpeado completamente, con la ropa rota. Y recuerdo que lo que le decía a mi madre era muy duro: ‘olvidensé de mi porque yo nunca voy a salir de acá’. Llevó mucho tiempo que él se reponga”, recordó Timerman. Y contó que al poco tiempo desapareció nuevamente durante 30 días.

El canciller contó que el director del diario La Opinión fue sometido a torturas brutales “salvajes” y explicó que las razones variaban según el torturador: “Había tres grupos que participaban de las torturas: uno integrado por Ramón Camps y el cura Christian Von Wernich que centraban su acusación en el carácter subversivo de La Opinión y en el de mi padre como supuesto activista sionista en contra del país. Había otro grupo que era gente más preparada, más culta, con conocimientos de economía y política internacional que estaban interesados en el aparato subversivo, en las relaciones económicas entre grupos económicos y la subversión, que estaban vinculados más al tema de la investigación del caso Graiver”, recordó.

También dijo que el tercer grupo lo integraban “los torturadores que su único intención era causar daño a la persona”.

En su declaración, Timerman introdujo recortes del diario que dirigía su padre que evidenciaban la pelea pública con el gobierno de facto provincial. El canciller leyó un recorte del 9 de julio de 1976 en el que el periódico publicó la primera crítica a Saint Jean que rápidamente se extendió a los miembros de su gabinete, puntualmente al ministro Jaime Smart, y recordó que una de las críticas que más había molestado al dictador provincial fue un artículo del 20 de octubre de 1976 que levantaba un discurso suyo en el Instituto para el Desarrollo Ejecutivo (IDEA), en el que había dicho: “En esta lucha ideologica, integral, no se puede ser ni neutral ni ambivalente. Unos sucumbirán por indiferentes, los otros serán fusilados por colaboracionistas”.

“Estas opiniones que solo publicaba La Opinión era lo que molestaba a este grupo de civiles de La Plata que se dedicaba a estudiar el diario y hacer análisis ideológicos”, dijo Timerman tras leer textualmente. Y señaló que las personas de ese grupo que nombraba la opinión eran: el gobernador, Jaime Smart, Juan Torino, Héctor Munilla Lacasa, Edgardo Frola, Alberto Rodríguez Varela, Roberto Durrieu y Roberto Bulrich.

Además, para puntualizar las acusaciones, recordó: “COTI Martínez y Puesto Vasco son los lugares donde estuvo mi padre, y eran comisarías que dependían del general Saint Jean y de su ministro de gobernación Jaime Smart”.

Timerman - Graiver. “La demonización de David Graiver por los medios hegemónicos de entonces, que eran Clarín, La Nación y La Razón, se debía a la necesidad de hacer pasar lo más desapercibido posible la apropiación de Papel Prensa”, dijo a la salida de los Tribunales de La Plata el canciller Héctor Timerman tras su declaración en el juicio por el Circuito Camps, donde señaló el vínculo entre el secuestro de su padre y la apropiación de la papelera.

Ante los jueces del TOF1, el canciller recordó la participación del general Oscar Gallino: “Fue uno de los que interrogó a mi padre y es el mismo que tenía relaciones con los tres diarios por el despojo que sufrió la familia Graiver de Papel Prensa. Al mismo tiempo mi padre perdió todas sus propiedades”, explicó.

Resaltó también que los Graiver fueron tratados como delincuentes “por la construcción mediática que se hizo de la familia y del caso” y se preguntó: “¿Por qué se construyó un caso como si fueran los mayores enemigos de la Argentina?”. La respuesta, dijo, surgió de la denuncia por la apropiación de Papel Prensa: “Tenían que crear un Graiver culpable porque los diarios Clarín, La Nación y la Razón, en combinación con la dictadura militar, querían apropiarse de la única fuente de papel de Argentina. Entonces a Timerman lo secuestraron y a ellos les dieron Papel Prensa. Ahí está el por qué crearon un gran monstruo”.

Por Pablo Roesler -
pabloroesler@gmail.com 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada